
Ciudad Quesada se planificó para vivir, no para visitar. Tiene su propio campo de golf, su parque acuático, supermercados, clínicas, colegios noruego y británico y más de un centenar de restaurantes, todo dentro de sus propios límites, repartido por colinas verdes sobre la llanura de la Vega Baja.
La mayoría de los residentes son europeos y viven aquí todo el año. Desde las calles más altas se ven las lagunas saladas de Torrevieja, que se tiñen de rosa con la luz de la tarde. Las dunas y las playas de Guardamar quedan a diez minutos por carretera.
Aquí se sentirá en casa quien quiera una villa con piscina, todo a pie y vecinos de toda Europa.
El núcleo de prestigio: avenidas anchas, villas, comercios a pie
Casas a lo largo de las calles de golf
Calles altas y tranquilas con vistas a la laguna