
La Nucía queda tierra adentro, lo bastante alta para tener noches más frescas y vistas despejadas al mar. Lo que la distingue es la Ciudad Deportiva: un complejo del tamaño que uno esperaría en una capital, con piscinas olímpicas, pistas de atletismo y academias de tenis donde los equipos europeos vienen a entrenar en invierno.
Alrededor, el pueblo es verde y residencial: villas con jardín, calles tranquilas y dos de los mejores colegios internacionales de la zona muy cerca. Las playas de Benidorm y Altea quedan quince minutos cuesta abajo.
Aquí se sentirá en casa quien quiera jardín, aire limpio y buenos colegios, con la costa lo bastante cerca para un baño por la tarde.
Urbanizaciones cerradas junto a la carretera de Benidorm
Calles verdes y tranquilas, casas familiares, cerca de los colegios
El pueblo tradicional en torno a la plaza y el centro deportivo